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Chortis

Los científicos comparten la idea de que los Chortís son de la familia maya y de la rama lingüística chol. Culturalmente y lingüísticamente, los Chortís están emparentados con los chontales de Tabasco y con los choles de Chiapas (México). Los Choles y los Chortís ya se habían separado antes de la conquista española; los primeros se dirigieron hacia el noroeste y los segundos permanecieron en la región original.

En Guatemala, los Chortí en su mayoría son bilingües, Chortí-español, a excepción de algunas mujeres ancianas que solo hablan Chortí. En Honduras los Chortís se ubican principalmente en el departamento de Copán; la lengua se ha perdido y han adoptado en un 100% la lengua española. Según datos extraoficiales la población Chortí de Guatemala, donde se ubica el centro cultural de este grupo, se estima actualmente en unos 55000 individuos. En el lado hondureño, además de la lengua, han perdido también el traje tradicional y gran parte de su cultura; todo lo contrario a los Chortís guatemaltecos que lo lucen a diario y han logrado preservar mucho de su cultura ancestral. Sobre la base de esto nombraremos a los Chortís hondureños: campesinos de tradición Chortí.

Los actuales pobladores de los Departamentos de Copan y Ocotepeque son en alguna medida descendientes directos de los Chortís; Los Chortís de Copán utilizan fundamentalmente el español como lengua de comunicación, quedando muy pocos hablantes de Chortí y los que lo hablan proceden de Guatemala.
Los límites territoriales entre Honduras y Guatemala han separado a la población Chortí de ambos países lo que ha contribuido a la pérdida de la lengua y en general a su extinción étnica.

Históricamente, los Mayas-Chortís de Honduras se localizaban en los Departamentos de Ocotepeque, Copan y una estrecha franja del norte de los Departamentos de Cortés y de Santa Bárbara. Su área geográfica posiblemente se extendía a El Salvador por el sur, pasaba por la Ciudad de Chiquimula, por el oeste, y llegaba hasta el Golfo Dulce, por el Norte, y se extendía muchos kilómetros al oeste del actual pueblo de Copan Ruinas. Actualmente, la mayor parte de éstos indígenas están ubicados en Guatemala; Chiquimula (Jocotán, Esquipulas, Quezaltepeque, etc.) y el Departamento de Zacapa (La Unión); alcanzando una población de 60,000 personas.

La población Chortí que se ubica en nuestro país vive en zonas de difícil acceso como Chonco, Colón Jubuco, San Rafael, Tapescos, Carrizalón y la Laguna en el Municipio de Copán Ruinas y el Municipio de Santa Rita, Departamento de Copan; así como también los Municipios de Antigua Ocotepeque, Nueva Ocotepeque y Sensenti en el Departamento de Ocotepeque.
La población de la etnia Chortí en Honduras es de unos 8,000 habitantes ubicados al sur del Departamento de Copán y al norte del Departamento de Ocotepeque. Actualmente son considerados campesinos de tradición Chortí y conviven con la población mestiza.

  1. Delimitación Poblacional

Geográficamente, los Chortís se encuentran ubicados en la sección central del oriente de Guatemala, principalmente en el departamento de Chiquimula y, en territorio hondureño, en el departamento de Copán.

Los campesinos de tradición Chortí, en Honduras, se encuentran localizados en las aldeas de El Encantadito, Cedral, El Jardín, Potrerillos, La Unión, El Porvenir, Buenos Aires, Llanitillos, Salitre, Hacienda Grande, El Carrizal, El Calvario, El Quebracho, El Carrizalito, El Tigre, El Cordoncillo, El Corralito, El Ostumán, La Laguna, El Chilar, Agua Zarca, San Antonio, San Francisco y Minas de Piedra. Todas estas aldeas pertenecen al departamento de Copán.

Según datos extraoficiales la población Chortí de Guatemala, donde se ubica el centro cultural de este grupo, se estima actualmente en unos 55,000 Chortís.

En Honduras su población se aproxima a los 4200 habitantes localizados principalmente en el departamento de Copán.

Copan Galel Fue un cacique de la etnia Chortís que ofreció resistencia a los españoles ya que organizo a los indígenas y se enfrentó a los colonizadores en 1524.

Según los historiadores Lardé y Larín, los Chortís – por su filiación etnolingüística son descendientes directos de los Mayas, responsables de la cultura de Copán, Quiriguá y demás ciudades australes del viejo imperio.

Según fuentes antropológicas e históricas, los Chortís son el resultado de la fusión de diferentes pueblos. Los pipiles fueron uno de estos pueblos que influyeron decisivamente en la región pues, por la introducción del mercado, minaron toda la antigua estructura de circulación de bienes reglamentada por costumbres ligadas al parentesco. El signo de esta convivencia entre pipiles y Chortís continuó por muchos siglos, al cabo de los cuales estos pueblos fueron absorbidos por la cultura Maya. El aparecimiento del dialecto Chortí dentro del idioma chol, fue el resultado del encuentro con otros pueblos.

El área Chortí, con Copán como centro cultural, fue la sede de la civilización del antiguo imperio Maya.
El pueblo Chortí, encabezado por su Cacique Copán Galel, presentó fuerte resistencia a la conquista española, que culminó con su sometimiento.

Los indígenas de habla Chortí pertenecen cultural y lingüísticamente a los grupos Mayas meridionales y por ello están más estrechamente relacionados con los Mayas de Yucatán, Belice y parte norte de Guatemala.
El grupo identificado como Choles que habitan en Chiapas son lingüística y culturalmente primos de los Chortís.

No se sabe a ciencia cierta si fueron los Chortís quienes edificaron Copán el hecho históricamente cierto y, al mismo tiempo, incuestionable es que, en la época de la conquista castellana (1530) los Chortís habitaban Copán y comarcas circunvalantes y que su Ajav o Rey se opuso tenazmente a las fuerzas expedicionarias que comandaban Hernando de Chávez y Pedro Amalín.

Los estudios recientes reflejan que Copán, como centro cultural fue el asiento de la civilización del antiguo imperio Maya. Los Chortís muy bien pueden ser descendientes directos de la población que habitaba Copán antes de la conquista y su lengua puede ser, en lo fundamental, la misma que se hablaba en el antiguo Copán.

El Aspecto Religioso

Entre los campesinos de tradición Chortí, las ideas religiosas no son necesariamente un reflejo fiel del pasado indígena. Al momento de la conquista, los españoles exterminaron sistemáticamente a los representantes de la clase sacerdotal, quienes se llevaron a la tumba innumerables secretos y un conocimiento profundo de su antigua religión. Los que sobrevivieron, son los que mezclaron sus antiguas creencias religiosas con elementos de la religión católica.

Debemos considerar que la religión Chortí precolombina y la religión católica tienen afinidades. Ambas conocen el bautismo, la confesión, el peregrinaje, el uso del incienso y la idea del sacrificio. Los campesinos de tradición Chortí reúnen en una misma devoción a la diosa de la tierra y a la virgen María. Si bien se muestran reacios al matrimonio, tal como lo concibe el catolicismo, no se oponen en cambio al bautizo de sus hijos, según el rito cristiano. Dicho sacramento permite que un ser – que no es nada al nacer, se transforme de pronto en una persona. Este sentimiento es reforzado por el uso, durante la ceremonia, de agua, aceite y sal, elementos que ellos relacionan con las ofrendas que hacen honor a sus divinidades.

Cada comunidad tiene un santo patrono a quien rinden culto y que generalmente es guardado celosamente en la iglesia de la comunidad o custodiada por particulares devotos o cofradías. El origen de algunos santos permanece un tanto oscuro, lo que aumenta su poder. El santo patrono de una comunidad está directamente asociado con los ritos agrarios. El Chaac, la lluvia y Panahturo, el viento, son dirigidos por el Arcángel San Miguel, quien determina el clima y la frecuencia de las precipitaciones. La virgen María, quien es también la guardiana del maíz, ayuda a los dioses cuando vierten el agua de sus calabazas, la cual cae en forma de lluvia sobre la tierra.

El dios del sueño es masculino para los hombres y femenino para las mujeres. Acompaña con frecuencia al dios de la muerte. El deseo de dormir en pleno día es funesto, pues significa que el dios de los sueños está tratando de hundir a su víctima en su sueño que puede ser fatal. El mismo deseo no representa ningún peligro cuando se presenta de noche. El dios de la muerte, que es a la vez masculino y femenino, tiene la apariencia de un esqueleto envuelto en un lienzo blanco. Esta armado con un bastón largo, con un cuchillo de hueso en la punta. Invisible para todos los demás se presenta bajo esta forma siniestra ante los ojos del que va a morir. Los espíritus de los muertos a veces atacan a los vivos, por este motivo hay que ofrecerles, simbólicamente de beber y de comer (ayote en miel, que en lengua Chortí es – tzinkin; comida de los muertos) especialmente el 2 de noviembre, día de los difuntos.

La cruz del pueblo es una estación de oraciones, ante la cual se detienen para cumplir ciertos ritos. La cruz puede ayudar a un enfermo a recobrar su salud; por eso es tan importante la fiesta del 3 de mayo (día de la cruz), durante la cual las cruces de la región son adornadas con flores, frutas y mazorcas del maíz. El cementerio alberga no solo cadáveres y objetos rituales, sino también espíritus malignos. Es el refugio natural del dios de la muerte. Los sacrificios humanos fueron suprimidos, pero los campesinos de tradición Chortí todavía presentan ofrendas a sus dioses. Se ofrece plantas como maíz y calabazas, en pago a los espíritus protectores de la comunidad. Se quema copal para destruir las impurezas del alma y del cuerpo.

Durante una celebración religiosa se come carne de pollo y jolote (pavo); se vierte la sangre de esos animales sobre el altar o se lanza hacia los 4 puntos cardinales. Los ancianos afirman que sus abuelos contaban que la serpiente y la rana estaban asociadas con la lluvia, por consiguiente, con la fecundidad. También que en sus prácticas los brujos evocaban a la lechuza y al buitre.

Le Lengua Chorti

Según las fuentes científicas, el pueblo Chortí es uno de los más antiguos, dentro de la familia Maya-Quiché, lo que confirma el arcaísmo de su idioma. El Chortí, en Honduras se considera una lengua muerta; los únicos lugares en donde se puede estudiar es en los pueblos guatemaltecos de Jocotán y Camotán, donde se manifiesta el idioma Chortí en su expresión más pura, aunque ya han adoptado un amplio vocabulario en español. En Honduras aún se pueden encontrar algunos vestigios de esta lengua en las comunidades de El Paraíso, Carrizalón y Ostumán. La lengua nativa es el “tcor ti” (en español Chortí). El español es actualmente la lengua comercial por excelencia, ya que la emplean en los mercados para negociar con los ladinos e inclusive hasta entre ellos mismos durante la compraventa. En el caso concreto de Honduras, en todas las comunidades visitadas sólo se encontraron algunas ancianas que manifestaron hablar Chortí, por lo que podemos concluir que la lengua Chortí, en Honduras, ha muerto y que lo que subsiste es el recuerdo de una lengua viva hasta hace algunas décadas. Algunos ancianos manifiestan interés por la revitalización socio-cultural, partiendo de que, no todo está perdido si al otro lado de la frontera nuestros hermanos aún conservan viva su cultura, que es también la nuestra.

Productiva y Alimentación

El maíz y los frijoles son los únicos alimentos considerados absolutamente indispensables y probablemente, tenga mayor importancia que los restantes cultivos domésticos juntos. Tanto para los Chortís de Guatemala como para los de Honduras, las tortillas de maíz y los frijoles simbolizan el alimento y sus nombres ancestrales (entre los Chortís de Guatemala) significan comida. La caña de azúcar parece ser casi tan importante como el maíz, pues muchas familias locales destinan una tercera parte o la mitad de sus tierras a su cultivo.

La importancia de animales domésticos es mucho menor. Si se excluye a las gallinas y jolotes (pavos), su uso y cuidado parece ser una actividad ocasional, que requiere escasa atención y planificación; los animales de carne comestible están considerados como una fuente de alimentación secundaria. Son pocos los que comen carne o subproductos animales, pues en su mayoría suelen venderlos a los ladinos y de esta manera agenciarse un poco de dinero para cubrir otras necesidades básicas.

Vestuario

Su forma de vestir tradicional aún se mantiene. Su cultura musical está expresada por una serie de instrumentos como la teponagua, el cortín, el tambor, el pito, chinchín, sonaja y el cuerno. El rito más representativo es «El Baile de los Gigantes».

Su dieta alimenticia se reduce básicamente al uso del maíz y frijol. Es maíz es preparado en diferentes formas en bebidas como chilate, pozol, atole dulce y agrio (chuco), tortillas, tamal de viaje, el totoposte y bebidas embriagantes: chicha mezclada con jugo de caña o piña fermentada.

La mayoría de sus viviendas están construidas de madera y lodo conocido como bahareque, techo de paja y piso de tierra. Las casas tienen divisiones de tela o papel y algunos casos varas y zacate.

La actividad económica fundamental de los Chortís es la agricultura.

Elaboran una serie de artesanías como matates, mecapales, petates y canastos.

En el momento actual, la etnia Chortí no se encuentra unificada alrededor de una organización política que respalde sus luchas reivindicativas por la tierra y sus costumbres.