Mucho se ha hablado sobre las predicciones del mundo maya sobre el fin del mundo en el 2012. Mucho y con poca argumentación sólida, científica. La única verdad es que hablar del fin de la humanidad es tan cierto como predecir un terremoto. Nadie lo puede saber, pero todos sabemos en qué falla o fallas estamos parados. Algún día pasará.
Empecemos como debe de ser, por el principio. El calendario maya era un sistema complejo formado por varios calendarios que interactuaban entre sí y determinaban desde la perspectiva religiosa, los actos totales de la cultura. Desde la siembra del maíz hasta el inicio de una guerra. Tampoco podemos olvidar que sus calendarios estaban apoyados en un conocimiento de la astronomía tan preciso que aún ahora, todavía, los grandes especialistas se admiran de su precisión. Conforme avanza la investigación, grandes debates y nuevas hipótesis se generan constantemente. El tema de la astronomía maya todavía no está cerrado.
A grandes rasgos, la civilización maya empleaba principalmente tres calendarios distintos y entrelazados que funcionaban simultáneamente. El primero era el Tzolkin, un calendario sagrado de 260 días que tenía 20 meses. El segundo era el calendario civil Haab de 365 días dividido en 18 meses de 20 días y cinco días adicionales. Finalmente, estaban los calendarios de la cuenta larga, necesarios para determinar fechas exactas de eventos ocurridos en periodos de tiempo más largos que los dos anteriores.
El calendario maya de la cuenta larga comienza a contarse desde el momento de la creación de su mundo ocurrida el 11 de agosto del año 3,114. Para poder organizar mejor esta cuenta, el calendario se dividía en ciclos llamados baktuns
Es este último calendario y más precisamente el fin del baktun 13 el que ahora nos atañe y el que ha provocado un gigantesco tsunami mediático que comenzó en el 2009 y que este año alcanzará su clímax. Una oleada propulsada en gran medida por los deseos individuales de los amantes de mediana edad del New Age, los sueños de una generación Z y todo apuntalado y guiado por los objetivos de las pequeñas, medianas y grandes corporaciones de medios de comunicación, hoteles, transportes, tarjetas de créditos, institutos de turismo, gobiernos locales, gobiernos nacionales, etc.
¿Por qué se afirma que el 21 de diciembre del 2012 acabará este baktun 13? La única afirmación al respecto está en el Monumento 6, un fragmento de piedra ubicado en el sitio Arqueológico Tortuguero en Tabasco, México. ¿Cuál es esa afirmación? Imposible de contestar correctamente porque el monumento está incompleto y parte de la pieza no existe ya.
Los especialistas se han dedicado a interpretar lo que queda del Monumento 6 a lo largo de las últimas décadas. De todas ellas, las que más revuelo causó (y en gran medida dio comienzo al “tsunami mediático”), fue la que realizaron en conjunto Stephen Houston de la Universidad de Brown y David Stuart, de la Universidad de Texas en Austin, en1996.
En sus primeras declaraciones, los investigadores afirmaron que la tabla anunciaba a un dios que bajaría del cielo al final de Baktun 13. La fecha corresponde al 21 de diciembre del 2012 (aunque ahora se sabe que no corresponde exactamente en nuestro calendario, pero ya se volvió un hecho a base de repetirlo tantas veces).
Las declaraciones fueron rápidamente capturadas por los apasionados del New Age, un movimiento californiano (¿de dónde más) que se popularizó en los años setentas. Inevitablemente, la noticia circuló y generó conversaciones en la calle, fotocopias hechas en casa, reuniones privadas, artículos de periódicos, folletos, conferencias, talleres, tours guiados, libros, DVD´s, websites, blogs y ahora documentales de televisión y películas de cine. El tema es viral y necesario para toda una generación que creció entre los hippies y las verdades absolutas del señor Al Gore. Ahora también es política de gobierno.
¿Hablaron los mayas de catástrofes? ¿Del fin de la humanidad? No. No existe ninguna tabla, estela, escultura, edificación o códice maya que hable sobre esto. Lo que si es cierto es que los mayas pensaban en el tiempo como un concepto cíclico y que los eventos se repetían a través del tiempo. Lo que sí es cierto, también, es que para los mayas cada fin de un ciclo representaba solamente eso; el fin de una era y el comienzo de otra. Punto.
En los últimos años, tanto Stuart como Houston han vuelto a estudiar, por separado, los glifos del Monumento 6 y han declarado que es muy probable que no contenga ninguna profecía respecto al 21 de diciembre del 2012.
¿Qué va a pasar en el 2012? Es un hecho que grandes oleadas de turistas visitarán los sitios arqueológicos de México, Guatemala, Belice y Honduras. Eso será de beneficio para estos países que recibirán una cantidad extra de dólares; dinero para seguir impulsando la investigación, protección y difusión de sus patrimonios arqueológicos. También los gobiernos locales y sus habitantes recibirán parte de estos ingresos a través de los boletos de entrada a parques arqueológicos y gastos en hoteles, alimentación, transporte local, guías, souvenirs, propinas, etc.
Indudablemente, se generará mucha más conciencia global sobre los grandes problemas que afronta el planeta y habrá muchos movimientos de apoyo a la sostenibilidad y el mejor uso de los recursos naturales. Finalmente, habrá cientos y cientos de miles de personas, nacionales y extranjeras, que aprenderán más sobre los mayas, la gran civilización mesoamericana. La educación siempre ha sido la mejor cura de todos los males y esta podría ser la mejor profecía del 2012.
Fuente: http://www.copan2012.com
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