S
e levanta a finales del siglo XVIII a pocos metros de la costa para defender a Honduras de los ataques de piratas, bucaneros y corsarios que amenazaban el Caribe en su época. Hoy el mar está varios metros más alejado. Vista desde el aire, da la impresión de que es un arco apuntando al mar, ya tenso y con la flecha lista para disparar. Le ofrece a la costa una muralla en semicírculo, construida en parte, como el resto del fuerte, con restos de coral.
En sus casi 340 años ha sido baluarte, trinchera, mercado, cárcel y monumento… y la gente le dice “El Castillo”. Es el legado colonial más importante de la costa caribeña de Honduras y tal vez la principal construcción militar de la época en Centroamérica.
Tiene 31 bóvedas bajo las cuales hay habitaciones, cocina y una capilla, y no es difícil imaginar el olor a pólvora de la terraza, poblada de cañones durante un combate.
Hondurasensusmanos Ferias, Eventos, Tradiciones, Fotos, Turismo