Mapaluca, Lempira celebra en honor a San Juan de Dios éste 8 de Marzo

Mapulaca es un municipio del departamento de Lempira en la República de Honduras.

Está ubicada a aproximadamente 300 msnm, después de haber descendido toda la Montaña el Congolón. La cabecera tiene a su alrededor muchos bosques secos sub tropicales y algunas colinas relativamente grandes. Por lo general todo el municipio presenta las mismas características. Cuenta también con bastantes planicies que son aptas para cultivos, y más recientemente se utilizan para el crecimiento poblacional.

Está ubicada a aproximadamente 300 msnm, después de haber descendido toda la Montaña el Congolón. La cabecera tiene a su alrededor muchos bosques secos sub tropicales y algunas colinas relativamente grandes. Por lo general todo el municipio presenta las mismas características. Cuenta también con bastantes planicies que son aptas para cultivos, y más recientemente se utilizan para el crecimiento poblacional.

En 1692 (30 de octubre), fue fundado. En 1791, en el censo de población de 1791, formaba parte del Curato de Cerquin. En 1817 (10 de marzo), cuenta con un título de tierras ejidales cedido por el Convento de Gracias a Dios. Suscrito en Madrid por Su Majestad Felipe IV rey de España. En 1889, en la división territorial de 1889 era uno de los municipios del Distrito de Candelaria.

En esta cabecera lo que predomina son individuos mestizos, pero las características de los indígenas son más marcadas.

Población: la población en el 2013 era de 4,261 habitantes, de acuerdo a proyecciones elaboradas por el INE, se espera tener 4,415 habitantes. para el 2020.

Turism0

Parque de Mapulaca

Puente la Integración

Su remodelado parque es una característica turista. Cuenta con los cercanos Río Mocal y Río Lempa lo cual son utilizados para bañar y pasar un buen rato en familia.

Pero es más aconsejable vía Santa Rosa de Copán – San Marcos (Ocotepeque) – Cololaca – Valladolid – La Virtud – Mapulaca. Pero si se viene de La Esperanza, Intibuca es más práctico pasar por Santa Cruz – San Andrés – Candelaria – Mapulaca, la carretera de concreto está mejor conservada por esta segunda vía. El recorrido puede tardar de 5 a 6 horas aproximadamente.
Hay un punto fronterizo muy conocido, llamado «El Puente«, que comunica con el Municipio de Cabañas en la República de El Salvador. Y otro punto fronterizo cerca de la cabecera, aproximadamente a 3 km. El puente hamaca resulta una muy buena aventura, fue construido por un suizo conocido como Tony El Suizo quien ayudó en otros tantos después del Huracán Mitch en 1998. Se puede nadar en el Río Lempa, pero se debe tener muchísimo cuidado con las corrientes, no es aconsejable tratar de cruzarlo de lado a lado. Hay otros ríos que son afluentes del Río Lempa que también proporcionan lugares para refrescarse. Una variada gama de productos salvadoreños han influenciado esta cabecera. Hay un nuevo puente que divide El Salvador como a Honduras que es llamado «Puente Integración» la cual fue hecho recientemente.

Feria patronal

Su Feria Patronal es el día de «San Juan de Dios» celebrándose el 8 de marzo.

 

Juan de Dios

San Juan de Dios, O. H. (en portugués São João de Deus) (Montemor-o-Novo, Montemayor en castellano, 8 de marzo de 1495 – Granada, 8 de marzo de 1550) es un santo portugués, enfermero y el fundador de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Su nombre de pila era João Cidade Duarte. También conocido como «Juan de los Enfermos».

Cuando aún no contaba con 12 años, se establece en Torralba de Oropesa, (Toledo, España), en la casa de Francisco Cid Mayoral, al cual sirvió como pastor. A la edad de 27 años, (1523) se alistó en las tropas del capitán de infantería Juan Ferruz, quien a su vez estaba al servicio del Emperador Carlos I, en la defensa de Fuenterrabía, contra las tropas francesas. Fue para él una dura experiencia, siendo expulsado por negligencia en el cuidado de las ganancias de su compañía (se salvó en el último momento de ser ahorcado). A pesar de ello, volvió a combatir en las tropas del conde de Oropesa en 1532, en el auxilio de Carlos V a Viena, sitiada por los turcos de Solimán I.

Al desembarcar en España por la costa gallega, siente la necesidad de entrar en Portugal y reencontrarse con sus orígenes. Pero este deseo se ve seriamente frustrado: sus padres han muerto; tan sólo queda su tío. De allí pasa a Andalucía y estando de paso en Gibraltar decide embarcar para África. En su mismo barco, encuentra al caballero Almeyda, su mujer y sus cuatro hijas, todos ellos desterrados a Ceuta por el rey de Portugal. El padre le contrata como sirviente, pero pronto cayeron todos enfermos, gastando la poca fortuna que traían, viéndose en la necesidad de pedir socorro a Juan de Dios. Este, mostrando ya la enorme caridad que le convertiría en santo, se pone a trabajar en la reconstrucción de las murallas de la ciudad, permitiendo que de su salario comiesen todos. Más tarde pasa a Gibraltar, donde se hace vendedor ambulante de libros y estampas. De ahí se traslada definitivamente a Granada en 1538, y abre una pequeña librería en la Puerta de Elvira. La librería le permite entrar en contacto con la literatura de tipo devocional, religioso y catolicismo.

El 20 de enero de 1539 se produce un hecho trascendental. Oyendo un sermón predicado por San Juan de Ávila en la Ermita de los Mártires, tiene lugar su conversión. Las palabras del santo manchego producen en él una conmoción tal, que le lleva a destruir los libros que vendía; vaga desnudo por la ciudad; los niños lo apedrean y todos se burlan de él. Su comportamiento es el de un loco y, como tal, es encerrado en el Hospital Real. Allí trata con los enfermos y mendigos y va ordenando sus ideas y su espíritu mediante la reflexión profunda. Juan apacigua su joven e impaciente espíritu y se dirige en peregrinación al santuario de la Virgen de Guadalupe en Extremadura. Allí madura su propósito y a los pies de la Virgen promete entregarse a los pobres, a los enfermos y a todos los desfavorecidos del mundo.

Juan vuelve a Granada en otoño de ese mismo año, lleno de entusiasmo y humanitario sentir. Los recursos con los que cuenta son su propio esfuerzo y la generosidad de la gente. En un principio Juan utiliza las casas de sus bienhechores para acoger a los enfermos y desfavorecidos de la ciudad. Pero pronto tuvo que alquilar una casa, en la calle Lucena, donde monta su primer hospital. Pronto crece su fama por Granada, y el obispo le pone el nombre de Juan de Dios.

En los siguientes diez años crece su obra y abre otro hospital en la Cuesta de Gomérez. Es, asimismo, un innovador de la asistencia hospitalaria de su época. Sus obras se multiplican y crece el número de sus discípulos -entre los cuales destaca Antón Martín, creador del Hospital de la Orden en Madrid llamado de Nuestra Señora del Amor de Dios- y se sientan las bases de su obra a través del tiempo. El 8 de marzo de 1550, a los 55 años, moría Juan de Dios en Granada, víctima de una pulmonía a consecuencia de haberse tirado al Genil para salvar a un joven que, aprovechando la crecida del río, había ido para recoger leña pero se cayó en medio de la corriente y estaba en trance de ahogarse. Lógico final para una vida totalmente entregada a los demás.

Fue beatificado por el papa Urbano VIII el 1 de septiembre de 1630 y canonizado por el papa Alejandro VIII, el 16 de octubre de 1690. Fue nombrado santo patrón de los hospitales y de los enfermos.

A su muerte su obra se extendió por toda España, Portugal, Italia y Francia y hoy día está presente en los cinco continentes.

San Juan de Dios fue enterrado en el convento de la Victoria de Granada (Carmen de los Mínimos) en el año 1550. Sus restos permanecieron allí hasta el 28 de noviembre de 1664, cuando los hermanos de su orden los trasladaron a la iglesia del Hospital de San Juan de Dios. En 1757 un nuevo traslado tuvo lugar al ser construida la Basílica que lleva su nombre, en cuyo camarín reposan definitivamente.

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